UnkiDO

José Mataloni y Laura F Campillo    

¡Bien Digamos!

Contenidos hacia el Despertar de Consciencia

ver:  todos / resumen

Los Puntos Ciegos

Posted by LAURA on 18 Ee mayo Ee 2018 a las 18:05 Comments comentarios (0)

Capítulo 14:

del libro "Ver y No Validar"

Observación lineal, y observación no lineal:

Los Puntos Ciegos

Los puntos ciegos de nuestra consciencia son aquellos que no podemos ver con ella, valga la obviedad de la aclaración. Mientras el punto ciego no molesta, aquello que no vemos, no ejerce interferencia, es decir, no los sentimos. El problema es cuando los puntos ciegos empiezan a presionar, justamente, para que puedan ser vistos. Entonces, empiezan a ser sintomáticos, o como diría la medicina, empezamos a somatizar en el cuerpo y empiezan a afectar a la psicología. El punto ciego empieza con estos síntomas a ser evidente. Allí, la cuestión es que la identidad con sus respuestas conocidas, intenta “solucionar” lo que nos molesta, pero se encuentra que, en vez de solucionarlo, como decíamos, el punto ciego comienza a ser más tangible.

“Punto ciego” nos da 130, es decir, según sabemos, es una bisagra del plano mental, que invita a ser llevada a punto cero. Decimos “bisagra” porque es ese elemento que te cierra y te abre las puertas. Mientras el punto ciego no es visto, te cierra la percepción, pero cuando podemos empezar a verlo, la percepción se abre. Entonces, cuando no lo podemos ver, empieza a manifestarse la pregunta que constituye el punto ciego, aquello que hacemos desde la identidad, en vez de solucionar el tema en cuestión, en realidad, se hace más obvio, o más problemático, crece, para que lo podamos ver y permitir la respuesta.

La cuestión que vemos es que cuando la pregunta empieza a manifestarse de esta manera, la identidad da respuestas, que son menos veloces que la velocidad del espacio-tiempo actual. Al decir que son menos veloces, quiere decir que, no solo no solucionan el problema, sino que pueden hacer más grande la interferencia, para que pueda ser vista de raíz. A medida que vemos esta carencia de las respuestas del intermediario, dejamos espacio para que nos vengan las respuestas de la mayor velocidad. Este tránsito puede ser incómodo, o difícil, para el receptor, porque la química del cuerpo, o de nuestra neurología, no resulta para nada agradable.

Sin embargo, esta incomodidad es un excelente síntoma de que nuestra identidad está perdiendo los amarres a los que agarrarse.

El plural, mientras tanto, “puntos ciegos”, suma 170. Es decir, en vez de ser una bisagra del plano mental, es la comunicación entre el primer plano, y el plano del origen.

Por tanto, o bien trabajamos “el punto ciego” con los recursos de la mente, uno a uno, es decir, linealmente, o tenemos la opción de comprender “los puntos ciegos”, es decir, podemos ver la lógica de la totalidad de las interferencias que están entre el plano más lento, y aquello que es la esencia de la existencia. Esta comprensión nos abre a recibir la respuesta de la mayor velocidad, o del plano 7.

La estructura lógica de un punto ciego es un observador con el que me identifico, de modo que, si lo SOY, no lo puedo VER. Lo muestro, pero no lo veo. De esta forma, cuando se me repite insistentemente el mismo conflicto, la identidad que se incomoda ante esa situación es mi punto ciego. Eso me muestra dónde tengo validado a ese observador como YO mismo. Si puedo poner mi atención en esa identidad que se incomoda siempre, y que trata de resolver linealmente el conflicto, como el origen de la distorsión, entonces, en lugar de SERLO, empiezo a VERLO, y si lo veo, el punto ya no es tan ciego.

Lo que no solemos tener en cuenta es que si aprendemos a permitir ver al observador de mayor velocidad, éste, al contrario que el plano mental, con que comprenda un punto ciego puede empezar a encontrar la forma de desmantelar los demás.

En el momento que veo una vez, que eso que creo que soy, es el origen de la distorsión o conflicto que veo fuera, entonces, cada vez que tenga un conflicto, empiezo a poner el punto en mi identidad, como semilla del mismo.

Esto puede ser importante para no embarrarse en la observación lineal y permanecer mucho tiempo con las interferencias, (las que pueden tener multitud de formas), y dar paso a abrir espacio a la observación no lineal, necesaria para éste espacio-tiempo. Es decir, poner el foco en la identidad misma, y dejar de poner el foco en la búsqueda de soluciones del conflicto.

La premura que tiene la identidad por ver el punto ciego, nos puede llevar a la observación lineal, a través del esfuerzo por quitarnos el tema de encima, pero nos esforzamos en encontrar algo que no podemos ver, porque al estar identificados con ello, lo SOMOS. Sin embargo, si asumimos que tenemos un punto ciego, y detectamos a la identidad misma que se incomoda como el punto que no puedo ver, pongo mi atención en ella y me abro al NUEVO OBSERVADOR, ahí empezamos a tener acceso a ver lo que antes no podíamos, porque éste puede ver el punto ciego, y todo el fractal.

Esta es la observación no lineal, la que no requiere esfuerzo, sino incluir esos potenciales que más miedo o molestias me causan, o digamos, los potenciales que no quiero ver por la visión lineal. La identidad misma que siente miedo ante ellos, debe ser detectada como la distorsión inicial. La dificultad está, justamente, en poder dejar de hacer esfuerzos por observar desde la identidad, o la mente. Se trata, entonces, de aprender a detectar ese esfuerzo como una distorsión que es al mismo tiempo, (si permitimos que lo opere el observador más veloz), un puente para una nueva percepción, la no lineal.

Como ya vimos, la palabra VER, justamente suma 47, ese 4 tapando nos impide ver desde 7. Así, el mismo 4 genera los puntos ciegos de los que acabamos de hablar.


Puedes adquirir este libro en www.unkido.com/libros, o bien escribiendo a contactounkido@gmail.com

 

 

Mete Oro

Posted by LAURA on 9 Ee mayo Ee 2018 a las 8:50 Comments comentarios (0)

Los impactos de la realidad nos van limando, refinando, madurando, redirigiendo hacia lo verdaderamente importante, a restar intereses en resultados elementales, para reenfocar a finalidades más profundas. Observar detalles en lo micro, que expanden nuestros límites y desprenden capas de desconfianza, sostenidas porque se nos velaban fotogramas necesarios. Desafíos que nos dan la oportunidad de madurar, descubriendo en ellos toda nuestra inmadurez y márgen de error. Desafíos movilizados desde una finalidad profunda que nos trasciende, con finalidad de convergencia, de desintegración de los elementos unidos desde la lógica del pasado.

El impacto Mete oro...





Madurez Fiscal

Posted by LAURA on 17 Ee abril Ee 2018 a las 5:10 Comments comentarios (0)

Siempre he notado que las perspectivas de quien me resuena, de alguna forma automática, se acomodan como “autoridad” dentro de mi pensamiento. Al ser un hecho automático, y comprender cómo es que sucede este mecanismo, no se produce desvalorización alguna, sino alegría y despresurización cada vez que puedo detectar cómo una perspectiva se trata de colocar jerárquicamente sobre otras, porque la recibí de un emisor a quien tengo en consideración (ya sea alguien querido, o alguien respetado por su claridad). Hasta que comienza a ser despresurizador, este hecho es, simplemente, automático e inconsciente, porque se precisa que así sea. Para poderlo percibir, entonces, aparece un enojo con esa “autoridad”, necesario para poderse despegar y madurar, y asumir la propia perspectiva, y validar la propia perspectiva, e ir soltando, poco a poco, “a papi-mami”. Todos ejercemos del “papi-mami” de alguien que precisa enojarse con nosotros para soltar nuestra mano, y todos ejercemos del “bebé” de alguien de quien precisamos soltarnos. Ambas situaciones nos van a mostrar a nosotros mismos, cómo dejamos ir, y cómo nos vamos. A mayor comprensión del mecanismo, más amor (1 13 16 19) interviene en el proceso.

La validación de la perspectiva que se gesta en una persona particular (9), en forma única, validar la finalidad nueva que se está gestando para un potencial (6), y hacer esto conscientemente (3): 963. Asumir la propia perspectiva y todo lo que ello conlleva, ir tomando, poquito a poco, la madurez de asumir mis decisiones, soltando la mano en la medida que cada uno detecta. Comunicarnos desde otro tipo de vínculo, retroalimentándonos... sin problema con la diferencia de velocidad, con beber de otro, y con dar a otro. Sin problema en ser puente, sin problema con el puente.

Vídeo "Madurez Fiscal": https://www.youtube.com/watch?v=qHyg9hWa-A8&feature=share" target="_blank">https://www.youtube.com/watch?v=qHyg9hWa-A8&feature=share



Cámara Lenta

Posted by LAURA on 16 Ee abril Ee 2018 a las 4:40 Comments comentarios (0)

A “cámara lenta”

A veces uno se acomoda, o se acostumbra a “transgredir sus miedos”, a romper las barreras donde un miedo es sentido, a hacer lo contrario a lo que le dice el miedo... etc. Otras veces, la reacción contraria aparece, y nos sentimos paralizados. Pero más allá de estas dos habilidades de respuesta ante el miedo, tenemos una especie de “respeto perceptivo” por el miedo que aparece en una situación. Una mirada que simplemente lo observa desapegadamente. Aparece como una especie de observación “a cámara lenta”, sin esfuerzo.

Las personas acostumbradas a “ser valientes”, a “luchar en la vida”, tienden a esta transgresión, a ser valientes con el esfuerzo de la identidad. Quizás, entonces, se vean en la situación de tener las fuerzas agotadas para seguir transgrediendo con esta identidad en modo esfuerzo. Ahí, con las fuerzas agotadas, el momento “a cámara lenta” descubre una habilidad que no se había percibido por la velocidad del esfuerzo automático e inconsciente al que estamos acostumbrados al “ponerle webos”.

Este modelo de esfuerzo, de positividad, de valentía y transgresión del miedo, encuentra en esos puntos, quizás, de parada, de cámara lenta, el enorme e inmenso peligro de “perder el CONTROL”. Y si, es cierto, va a perder el control al respetar el miedo,y descubrir que “otra cosa” le va dando una habilidad, sin esfuerzo, para llevar a cabo en los desafíos del día a día. Suelta el timón, no por fé, ni por voluntad, sino porque descubre algo que tiene mayor capacidad que ella.



Grupo 21

Posted by LAURA on 15 Ee abril Ee 2018 a las 4:35 Comments comentarios (0)


Economía Dinámica

Posted by LAURA on 15 Ee abril Ee 2018 a las 3:25 Comments comentarios (3)

Para quienes resuenen con este desarrollo de Economía Dinámica, aquí os presento un enlace a una nueva pestaña de nuestra página web (www.unkido.com) dedicada a este desarrollo: http://www.unkido.com/economia-dinamica



Paradigma terráqueo

Posted by LAURA on 13 Ee abril Ee 2018 a las 3:15 Comments comentarios (0)

El “paradigma terráqueo” (como dice maravillosamente mi amigo Jorge García de Ecuador) esa perspectiva que incluye todos los elementos que la Tierra contiene, y a la que recién nos damos cuenta de ella, parece tener una capacidad de “cirujía perceptiva”, en la que desmenuza cuidadosamente los ingredientes que participan de la observación, desde una perspectiva global. El paradigma con referencia en el pasado, descarta y niega velozmente lo que este paradigma global se toma su tiempo en procesar. Cada carga, entonces, es objeto de exploración, porque refina más y más aquella percepción. Hace que los individuos puedan observar con mayor neutralidad, porque refina leeentamente las cargas que, si no son asumidas, invitan a observar con mucha velocidad (=violencia), y parcialidad inconsciente. Entonces, una carga sentida es un tesoro que refina el visor. Cargas que “calientan globalmente” mientras no se tiene perspectiva para funcionalizarlas, pero que, al dejarnos disponibles a este paradigma global, éste tiene las capacidades de saber qué hacer con ellas. No es “uno mismo” por tanto, el que tiene algo que hacer con la carga, más allá de asumirla como potencial, es el paradigma global que está disponible, el que tiene aquella función y uno observa cómo hace a través suyo, esta capacidad de desgranar los ingredientes y de refinar lo que en mí mismo, está en bruto.

Es posible que el calentamiento global sea, simplemente, potencial no funcionalizado, demasiada perspectiva de pasado sostenida como cierta, cargas no asumidas porque no hay asumida la capacidad que da la perspectiva global, pero con grandes posibilidades de poder serlo. Lo que está perspectiva está invitando, quizás sea a dejar de "castigar" (al niño malo!!) al ser humano por sus hechos con respecto a la Tierra, porque ella en ningún momento lo hace (sus movimientos no son castigos), sino que invita a una perspectiva de maduración, que ya está disponible. Quizás precisamos dejar de inventarle a la tierra tantos "valores humanos" que no tiene, y dejarnos permear por su perspectiva global que nos hace madurar y ser nosotros más "terráqueos". Tierra es un constante ofrecimiento de exuberancia y crecimiento, y esto incluye, también, a nuestra percepción.










Darse cuenta muta la realidad

Posted by LAURA on 12 Ee abril Ee 2018 a las 13:45 Comments comentarios (0)

Cuando era adolescente creía que todo el mundo venía a mí a contarme sus problemas y que luego “nadie” me escuchaba los míos. Después me fui dando cuenta de que consideraba que mis problemas no eran importantes, o me avergonzaba de contarlos. Era yo quien no hacía el movimiento. Dejé de culpar al fuera y fui teniendo otro tipo de amistades, con comunicación de ida y vuelta.

Darse cuenta muta la realidad.

Poco a poco, se fueron abriendo más capas de cebolla, y alguna vez que me “desnudé” y conté lo más íntimo de mí, después aquello “fue utilizado en mi contra”. Eso me permitió ver cómo yo misma trataba a mi propia vulnerabilidad, a mi intimidad. En qué forma arcaica y peregrina sostenía una creencia de que mi intimidad era condenable. Pero afortunadamente...

...Darse cuenta muta la realidad.

Podría haberme hecho desconfiada, y quizás, a veces, surge el impulso, la duda (me abro o no), pero la confianza que sostengo ahora, voy viendo, no depende de lo que haga el otro, porque haga lo que haga el otro, me va a permitir ver dónde aún no me respeto, dónde aún pido a cambio... y dónde aún millones de cosas que son el combustible de re-conocerme desde un paradigma diferente al paradigma particular que sostengo. Si la confianza se sustenta en la comprensión de un paradigma que me da la lógica de lo que me sucede, la base de la misma es muy distinta.

Cada circunstancia, entonces, te permite ver cuál es ese paradigma particular sesgado, cómo se ve desde ahí, con la reacción primera que me causa el otro, y asumir que es responsabilidad mía todo lo que siento, me permite percibir desde un paradigma global que despega la particularidad, y dentro de aquello impersonal, cada situación es vista en forma completamente diferente al “culpa dentro-culpa fuera”.

Ahora me asombra cómo la gente confía en mí, y me produce una enorme alegría y agradecimiento, porque puedo ver el caminito que ha generado eso.

Y si te estás preguntando por qué la gente no confía en ti, pregúntate mejor qué tipo de confianza ofreces tú a la gente. Si te responsabilizas, te haces cargo de lo que te sucede cuando alguien te abre de par en par su corazón. Si te haces cargo de lo que sientes cuando alguien te muestra cien por cien su vulnerabilidad, o su rabia contigo. Cómo acoges la ira, el juicio, la impotencia, la inmadurez, la soberbia, o el dolor de otro, te enseña cómo los acoges contigo. Cómo acoges la desnudez ajena, te muestra cómo acoges la tuya misma. Y afortunadamente...

Darse cuenta muta la realidad.

Entonces, llegó un momento en el que empecé a ver la vida de esta forma extraordinaria, y me daba vergüenza compartirlo porque creía que decirlo iba a ser acusado de soberbia, así que, me quedaba en la duda, elegía achicarme, para no asumir la responsabilidad y la extraordinaria belleza de mirar el mundo desde un paradigma disponible a cualquiera, sólo que tenga un mínimo de intención de asumir que lo que siente al comunicarse con su realidad, es su responsabilidad.

Es cierto eso de que, a lo que más tememos es a brillar con luz propia.

Darse cuenta muta la realidad.




Rss_feed