Unkido

José Mataloni y Laura F Campillo    

¡Bien Digamos!

Contenidos hacia el Despertar de Consciencia

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Cambio Y Expansión

Posted by LAURA on 16 Ee junio Ee 2018 a las 4:20 Comments comentarios (1)


"Cae, como lluvia expansiva, que contiene en cada molécula la esencia del espacio abierto,

la esencia de la posibilidad que da acceso al punto central de cada uno de mis pensamientos, desde el cual, se expande...

Cae, el movimiento armónico que parece caotizar todo en mi vida real,

que es el final de aquello que cae y comienza.

Es tan perfecto, refinado y complejo, que en su exquisita armonía desarticula todo lo que estaba en armonía de juguete, todo lo que estaba enlazado con equilibrios de mentira.

Cae, cae como lluvia expansiva... le abro la puerta...

y mientras busco cambiar, ingénuamente, aquello expande cada estrategia y respeta lo previo... respeta cualquiera sea mi movimiento,

solo amplía cada límite del que quiero salir corriendo.

Cae, inteligencia viva, haciendo que vuelva a correr sangre por mis venas.

Vida de verdad, vida en serio... vida viva.

Y el movimiento que busca el cambio, mientras cambia... se expande."


Laura F Campillo

Dibujo de José Mataloni





De cómo poner los pies en Tierra firme (Honestidad Bruta)

Posted by LAURA on 19 Ee mayo Ee 2018 a las 3:10 Comments comentarios (0)

De cómo poner los pies en Tierra firme

La transformación de la que estamos hablando no puede ser algo idílico, utópico, algo que no confluya con la realidad que estamos viviendo. Por eso, cuando hablamos de inclusividad desde aquí, lo hacemos porque escuchar aquellas opiniones que no consideramos lo suficientemente “espirituales”, o convergentes, o sabias...etc., es realmente uno de los alimentos más valiosos para una transformación sensata y concreta del ser humano, en convivencia y comunión real y concreta con el medio que le rodea.

Una tendencia muy común es hablar de la transformación como un ideal, por ejemplo, en el que no existe la enfermedad, los políticos son meros intermediarios, no es preciso defenderse de nada...etc., pero uno tiene que ser sensato a la hora de ver lo que le rodea. Las personas tiene enfermedades, son acosadas, robadas, pasan hambre...etc. Cuando una persona en esta situación protesta, se queja o hace algo pensando que lo externo va a cambiar por su movilización, existe una tendencia muy común en la persona que empieza a transformarse, que es hablarle en ideal de que todo es proyección de uno, que el peligro que ve ahí fuera no existe, que es proyección propia...etc.

Para mí, en estos casos, es mucho más asertivo escuchar profunda y atentamente la opinión de esta persona, pues quien se encuentra en esta situación, difícilmente va a ver de entrada que toda aquella carga que está sufriendo tiene una raíz en sí mismo.

Escuchar con atención y observando en uno mismo las reacciones que se producen, normalmente el intento de cambiar la opinión del otro, es ya en sí mismo una gran ayuda y, además, produce en mí una mayor visión del hecho, me permite ampliar mi mente para, si es preciso, darle unas palabras más precisas que las que salen de mi intento de enseñarle, de instruirle o de cambiarle de opinión.

De hecho, si me encuentro esa situación en lo externo, justamente ese personaje que me salta, que trata de hacer un discurso con los ideales y trata de enseñarle al otro, es un personaje que no VE, que no VIVE de forma completa y plena lo que está diciendo, y por eso sus palabras, desde ese lugar, no producen ninguna transformación.

Sugerencia: podemos tomarlo al revés, no soy yo el que le tengo que enseñar a él, ni cambiarlo, sino que mejor escucho con total atención lo que el otro me dice, y permito que ese personaje que salta en mí por impotencia, con ganas de cambiar el mundo, con ganas de poner un ideal utópico a la vida, sea observado.

Mejor comprender que el otro me está ofreciendo una ampliación de mi perspectiva, y que si aprovecho para observar mis propias reacciones automáticas en su presencia, ambos saldremos altamente beneficiados.

Así podemos ir observando a ese cuarto plano de los programas que diseña nuestra vida, y desarticulando estos diseños para permitir que la lógica original que nos pertenece, sea la que genere nuevos diseños originales para una vida en libertad.

En ese cuarto plano está, pues, el personaje del que hablamos, que quiere cambiar el mundo cambiando a los demás, que tiene todos los ideales de un mundo convergente, un mundo en paz, pero que él mismo no está en paz. Hemos de poder observarle en acción, en su salsa, y detectarlo como distorsión, para que pueda ir disolviéndose.

La mayor dificultad en este punto es que, si no estamos atentos, este personaje no es tomado como una distorsión, sino como lo que soy. Por eso es importante entender bien lo que estamos haciendo aquí, que es ofrecer una visión de la distorsión de estos personajes, para que podamos detectarlos muy fácilmente y salir de la creencia de que somos eso.


Fragmento del libro Honestidad Bruta

www.unkido.com/libros


Los Puntos Ciegos

Posted by LAURA on 18 Ee mayo Ee 2018 a las 18:05 Comments comentarios (0)

Capítulo 14:

del libro "Ver y No Validar"

Observación lineal, y observación no lineal:

Los Puntos Ciegos

Los puntos ciegos de nuestra consciencia son aquellos que no podemos ver con ella, valga la obviedad de la aclaración. Mientras el punto ciego no molesta, aquello que no vemos, no ejerce interferencia, es decir, no los sentimos. El problema es cuando los puntos ciegos empiezan a presionar, justamente, para que puedan ser vistos. Entonces, empiezan a ser sintomáticos, o como diría la medicina, empezamos a somatizar en el cuerpo y empiezan a afectar a la psicología. El punto ciego empieza con estos síntomas a ser evidente. Allí, la cuestión es que la identidad con sus respuestas conocidas, intenta “solucionar” lo que nos molesta, pero se encuentra que, en vez de solucionarlo, como decíamos, el punto ciego comienza a ser más tangible.

“Punto ciego” nos da 130, es decir, según sabemos, es una bisagra del plano mental, que invita a ser llevada a punto cero. Decimos “bisagra” porque es ese elemento que te cierra y te abre las puertas. Mientras el punto ciego no es visto, te cierra la percepción, pero cuando podemos empezar a verlo, la percepción se abre. Entonces, cuando no lo podemos ver, empieza a manifestarse la pregunta que constituye el punto ciego, aquello que hacemos desde la identidad, en vez de solucionar el tema en cuestión, en realidad, se hace más obvio, o más problemático, crece, para que lo podamos ver y permitir la respuesta.

La cuestión que vemos es que cuando la pregunta empieza a manifestarse de esta manera, la identidad da respuestas, que son menos veloces que la velocidad del espacio-tiempo actual. Al decir que son menos veloces, quiere decir que, no solo no solucionan el problema, sino que pueden hacer más grande la interferencia, para que pueda ser vista de raíz. A medida que vemos esta carencia de las respuestas del intermediario, dejamos espacio para que nos vengan las respuestas de la mayor velocidad. Este tránsito puede ser incómodo, o difícil, para el receptor, porque la química del cuerpo, o de nuestra neurología, no resulta para nada agradable.

Sin embargo, esta incomodidad es un excelente síntoma de que nuestra identidad está perdiendo los amarres a los que agarrarse.

El plural, mientras tanto, “puntos ciegos”, suma 170. Es decir, en vez de ser una bisagra del plano mental, es la comunicación entre el primer plano, y el plano del origen.

Por tanto, o bien trabajamos “el punto ciego” con los recursos de la mente, uno a uno, es decir, linealmente, o tenemos la opción de comprender “los puntos ciegos”, es decir, podemos ver la lógica de la totalidad de las interferencias que están entre el plano más lento, y aquello que es la esencia de la existencia. Esta comprensión nos abre a recibir la respuesta de la mayor velocidad, o del plano 7.

La estructura lógica de un punto ciego es un observador con el que me identifico, de modo que, si lo SOY, no lo puedo VER. Lo muestro, pero no lo veo. De esta forma, cuando se me repite insistentemente el mismo conflicto, la identidad que se incomoda ante esa situación es mi punto ciego. Eso me muestra dónde tengo validado a ese observador como YO mismo. Si puedo poner mi atención en esa identidad que se incomoda siempre, y que trata de resolver linealmente el conflicto, como el origen de la distorsión, entonces, en lugar de SERLO, empiezo a VERLO, y si lo veo, el punto ya no es tan ciego.

Lo que no solemos tener en cuenta es que si aprendemos a permitir ver al observador de mayor velocidad, éste, al contrario que el plano mental, con que comprenda un punto ciego puede empezar a encontrar la forma de desmantelar los demás.

En el momento que veo una vez, que eso que creo que soy, es el origen de la distorsión o conflicto que veo fuera, entonces, cada vez que tenga un conflicto, empiezo a poner el punto en mi identidad, como semilla del mismo.

Esto puede ser importante para no embarrarse en la observación lineal y permanecer mucho tiempo con las interferencias, (las que pueden tener multitud de formas), y dar paso a abrir espacio a la observación no lineal, necesaria para éste espacio-tiempo. Es decir, poner el foco en la identidad misma, y dejar de poner el foco en la búsqueda de soluciones del conflicto.

La premura que tiene la identidad por ver el punto ciego, nos puede llevar a la observación lineal, a través del esfuerzo por quitarnos el tema de encima, pero nos esforzamos en encontrar algo que no podemos ver, porque al estar identificados con ello, lo SOMOS. Sin embargo, si asumimos que tenemos un punto ciego, y detectamos a la identidad misma que se incomoda como el punto que no puedo ver, pongo mi atención en ella y me abro al NUEVO OBSERVADOR, ahí empezamos a tener acceso a ver lo que antes no podíamos, porque éste puede ver el punto ciego, y todo el fractal.

Esta es la observación no lineal, la que no requiere esfuerzo, sino incluir esos potenciales que más miedo o molestias me causan, o digamos, los potenciales que no quiero ver por la visión lineal. La identidad misma que siente miedo ante ellos, debe ser detectada como la distorsión inicial. La dificultad está, justamente, en poder dejar de hacer esfuerzos por observar desde la identidad, o la mente. Se trata, entonces, de aprender a detectar ese esfuerzo como una distorsión que es al mismo tiempo, (si permitimos que lo opere el observador más veloz), un puente para una nueva percepción, la no lineal.

Como ya vimos, la palabra VER, justamente suma 47, ese 4 tapando nos impide ver desde 7. Así, el mismo 4 genera los puntos ciegos de los que acabamos de hablar.


Puedes adquirir este libro en www.unkido.com/libros, o bien escribiendo a [email protected]

 

 

Mete Oro

Posted by LAURA on 9 Ee mayo Ee 2018 a las 8:50 Comments comentarios (0)

Los impactos de la realidad nos van limando, refinando, madurando, redirigiendo hacia lo verdaderamente importante, a restar intereses en resultados elementales, para reenfocar a finalidades más profundas. Observar detalles en lo micro, que expanden nuestros límites y desprenden capas de desconfianza, sostenidas porque se nos velaban fotogramas necesarios. Desafíos que nos dan la oportunidad de madurar, descubriendo en ellos toda nuestra inmadurez y márgen de error. Desafíos movilizados desde una finalidad profunda que nos trasciende, con finalidad de convergencia, de desintegración de los elementos unidos desde la lógica del pasado.

El impacto Mete oro...





Madurez Fiscal

Posted by LAURA on 17 Ee abril Ee 2018 a las 5:10 Comments comentarios (0)

Siempre he notado que las perspectivas de quien me resuena, de alguna forma automática, se acomodan como “autoridad” dentro de mi pensamiento. Al ser un hecho automático, y comprender cómo es que sucede este mecanismo, no se produce desvalorización alguna, sino alegría y despresurización cada vez que puedo detectar cómo una perspectiva se trata de colocar jerárquicamente sobre otras, porque la recibí de un emisor a quien tengo en consideración (ya sea alguien querido, o alguien respetado por su claridad). Hasta que comienza a ser despresurizador, este hecho es, simplemente, automático e inconsciente, porque se precisa que así sea. Para poderlo percibir, entonces, aparece un enojo con esa “autoridad”, necesario para poderse despegar y madurar, y asumir la propia perspectiva, y validar la propia perspectiva, e ir soltando, poco a poco, “a papi-mami”. Todos ejercemos del “papi-mami” de alguien que precisa enojarse con nosotros para soltar nuestra mano, y todos ejercemos del “bebé” de alguien de quien precisamos soltarnos. Ambas situaciones nos van a mostrar a nosotros mismos, cómo dejamos ir, y cómo nos vamos. A mayor comprensión del mecanismo, más amor (1 13 16 19) interviene en el proceso.

La validación de la perspectiva que se gesta en una persona particular (9), en forma única, validar la finalidad nueva que se está gestando para un potencial (6), y hacer esto conscientemente (3): 963. Asumir la propia perspectiva y todo lo que ello conlleva, ir tomando, poquito a poco, la madurez de asumir mis decisiones, soltando la mano en la medida que cada uno detecta. Comunicarnos desde otro tipo de vínculo, retroalimentándonos... sin problema con la diferencia de velocidad, con beber de otro, y con dar a otro. Sin problema en ser puente, sin problema con el puente.

Vídeo "Madurez Fiscal": https://www.youtube.com/watch?v=qHyg9hWa-A8&feature=share" target="_blank">https://www.youtube.com/watch?v=qHyg9hWa-A8&feature=share



Cámara Lenta

Posted by LAURA on 16 Ee abril Ee 2018 a las 4:40 Comments comentarios (0)

A “cámara lenta”

A veces uno se acomoda, o se acostumbra a “transgredir sus miedos”, a romper las barreras donde un miedo es sentido, a hacer lo contrario a lo que le dice el miedo... etc. Otras veces, la reacción contraria aparece, y nos sentimos paralizados. Pero más allá de estas dos habilidades de respuesta ante el miedo, tenemos una especie de “respeto perceptivo” por el miedo que aparece en una situación. Una mirada que simplemente lo observa desapegadamente. Aparece como una especie de observación “a cámara lenta”, sin esfuerzo.

Las personas acostumbradas a “ser valientes”, a “luchar en la vida”, tienden a esta transgresión, a ser valientes con el esfuerzo de la identidad. Quizás, entonces, se vean en la situación de tener las fuerzas agotadas para seguir transgrediendo con esta identidad en modo esfuerzo. Ahí, con las fuerzas agotadas, el momento “a cámara lenta” descubre una habilidad que no se había percibido por la velocidad del esfuerzo automático e inconsciente al que estamos acostumbrados al “ponerle webos”.

Este modelo de esfuerzo, de positividad, de valentía y transgresión del miedo, encuentra en esos puntos, quizás, de parada, de cámara lenta, el enorme e inmenso peligro de “perder el CONTROL”. Y si, es cierto, va a perder el control al respetar el miedo,y descubrir que “otra cosa” le va dando una habilidad, sin esfuerzo, para llevar a cabo en los desafíos del día a día. Suelta el timón, no por fé, ni por voluntad, sino porque descubre algo que tiene mayor capacidad que ella.



Grupo 21

Posted by LAURA on 15 Ee abril Ee 2018 a las 4:35 Comments comentarios (0)


Economía Dinámica

Posted by LAURA on 15 Ee abril Ee 2018 a las 3:25 Comments comentarios (3)

Para quienes resuenen con este desarrollo de Economía Dinámica, aquí os presento un enlace a una nueva pestaña de nuestra página web (www.unkido.com) dedicada a este desarrollo: http://www.unkido.com/economia-dinamica




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